La travesía del cruce del Atlántico a vela

Hay dos sentidos si se quiere cruzar el Atlántico, del este al oeste y viceversa. Solo hablaré de la ruta Canarias-Caribe, pues es la única que conozco.

Desde mi experiencia diría que es un viaje bastante tranquilo, sin sobresaltos. Me atrevería a decir que más que una prueba naútica es una prueba a uno mismo. El clima es excepcional: una media de 26-27 grados con sol y brisa constantes, aunque siempre estás expuesto a pillar alguna que otra tormenta. Los vientos portantes te acompañan en todo momento con lo que hacen del viaje una aventura muy tranquila y de poco esfuerzo.

Así que lo que inicialmente imaginaba como un duro trabajo en cubierta y callos en las manos, es en realidad una convivencia con personas desconocidas en un espacio reducido durante una media de 20 días. Podría parecerse a una especie de gran hermano pero en un medio que no es el tuyo, mires donde mires hay agua por todas partes y todo se balancea, estás en constante movimiento. Es todo un reto personal, tienes mucho tiempo para reflexionar y compartir.

Sin embargo, a pesar de que esta travesía suela ser de las mas calmadas, cuentan personas que también la han hecho que es posible llegar a coger rachas de viento de 40 nudos y tormentas que le hacen a uno querer cerrar los ojos y encontrarse cálidamente refugiado entre las paredes de tu casa; la tranquila aventura de la que hablo puede convertirse rápidamente en una pesadilla momentánea. Pero creo que esto son casos aislados, es muy importante estar muy atento a la previsión metereológica para evitar este tipo de situaciones.

Cuando y donde encontrar barco

 

Saliendo de Gran Canarias

Una vez terminada la temporada de huracanes (junio-octubre) los mejores meses para cruzar el Atlántico son de Noviembre a Enero. Las embarcaciones suelen salir de Canarias dirección hacia el Caribe o norte de Brasil. Algunos hacen parada en Cabo Verde ya sea para visitar las islas o reponer combustible y alimento. Desde Cabo Verde se puede seguir un rumbo casi directo de 270º hacia el Caribe con los vientos casi siempre a 180º. También puedes encontrar veleros que salen de Gibraltar o incluso mas al norte, aunque después la mayoría pasan por Canarias.

En Noviembre se celebra la regata ARC en Las Palmas. Participan alrededor de 250 barcos, algunos de ellos llegan a la ciudad buscando tripulación y otros tienen bajas inesperadas, con lo que no es difícil poder entrar a formar parte del equipo de alguno de ellos. Si no se quiere participar en la ARC, es mejor esperarse a finales de Noviembre ya que la mayoría de veleros llegan después de la regata.

Como he dicho antes, casi todos los barcos salen de las Islas Canarias. Gran Canaria y Tenerife son las islas con mayor movimiento, aunque también se puede probar suerte en Lanzarote. Desconozco los puertos de Tenerife.

En Gran Canaria, el muelle deportivo de Las Palmas, situado al noreste de isla, es el que tiene más afluencia de barcos.  Los puertos del sur están destinados al turismo y pesca, aún así es posible encontrar algún velero que quiera cruzar el Atlántico ya que la localización es mejor, pero sin duda hay más posibilidades en Las Palmas.

Cómo encontrar velero

 

 

Colgar carteles en todos los lugares

Tanto a través de internet, colgando carteles en el puerto o hablando directamente con los patrones se puede llegar a encontrar un velero. Algunas de las webs en las que puedes anunciarte son de pago. Éstas suelen funcionar mejor, cómo no, pero las gratuitas también dan buenos resultados. Algunas de las de pago son: oceancrewlink.com, crewseekers.com, Las gratuitas: findacrew.net, floatplan.com, latabernadelpuerto.com, 7knots.com, crewbay.com, fondear.com.

En cuanto a buscar barco en el puerto, recomiendo colgar carteles en todos los tablones de anuncios que encuentres, en el bar, la gasolinera y las tiendas naúticas. En el cartel es recomendable poner una foto en que se vea bien la cara y, si se tiene, otra maniobrando en un barco. Los datos más importantes son: Nombre completo, nacionalidad, objetivo, títulos, habilidades, idiomas y, sobre todo, número de teléfono y/o e-mail.

También ayuda mucho intercambiar consejos con otras personas que tienen el mismo objetivo que tú. Y, por supuesto, hablar con los propietarios de los veleros siempre que se de la ocasión, es posible topar con alguno que esté buscando tripulación.

Perfil del que busca barco

 

 

¡Paciencia y a esperar!

 

Espíritu aventurero, diposición para trabajar, paciencia, buena onda, poder pasar horas en vela en mitad de la noche, saber que no te mareas a la primera de cambio, ser flexible y con capacidad de adaptación, … son algunas de las características que bajo mi punto de vista debería tener una persona que busque barco para cruzar el Atlántico.

En cuanto a las personas que buscan velero hay infinidad de perfiles: marineros con experiencia, gente que nunca ha subido en un barco, personas adineradas amantes de la navegación, personas con adversión al avión, mochileros que viajan sin dinero, etc. Aunque todos con el mismo propósito, vivir la experiencia de cruzar el océano. A mi parecer el orden de preferencia a la hora de elegir tripulación por parte de los patrones es el siguiente: 1º chica, 2º pareja, 3º chico. Da la sensación de que la tendencia es esta, pero cada persona es diferente y hay oportunidades para todos.

Es importante saber idiomas pues la mayoría de barcos son ingleses o alemanes. Diría que el inglés es casi imprescindible, al menos saber lo mínimo para poder comunicarte con la tripulación. También ayuda saber vocabulario náutico en inglés pero no es necesario. Y si sabes algún idioma más, muchísimo mejor. Por ejemplo, en mi caso hablamos un popurrí de lenguajes: inglés, español, portugués, italiano y francés; y fue muy útil conocer varios idiomas ya que al haber tantos tecnicismos en muchas ocasiones solo sabíamos comunicarlo en nuestro lenguaje materno.

Hay que tener en cuenta que aunque la experiencia en la mar sea muy útil a la hora de que te acepten en un barco, no lo es todo. Los propietarios no solo buscan esto, también quieren gente interesante, divertida, dinámica… Reporteros, músicos, cocineros, magos, cuentachistes, cualquiera que tenga un poco de labia y pueda desempeñar la función requerida es bienvenido.

Barcos para cruzar el océano

 

Veleros de todo tipo

Los hay desde 100 pies de lujo hasta 11 pies en el que únicamente entra el propietario. Catamaranes, monocascos, de madera, de aluminio, de fibra, tradicionales, automáticos, etc. Y también puedes encontrar todo tipo de patrones, lobos de mar que gustan de compañía, personas inexpertas que buscan tripulación con experiencia, gente altiva mirando por encima del hombro, personas abiertas que buscan disfrutar una buena travesía, etc.

4 formas de conseguir barco para atravesar el Atlántico

 

Así que dependiendo del perfil que tengas, lo que estés dispuesto a hacer y el barco/patrón que te encuentres, hay cuatro maneras diferentes de formar parte de la tripulación para cruzar el Atlántico:

  • Charter. Muchos propietarios aprovechan sus camarotes vacíos para costearse el viaje e incluso ganarse la vida con ello, el barco es su medio de vida. Los precios suelen rondar entre 600 y 3000 euros por persona y trayecto, dependiendo del tipo de barco y lo que esté incluido en el paquete. La persona que paga este pasaje normalmente se dedica a disfrutar de la travesía sin tener que intervenir en los roles diarios (navegar, cocinar, guardias, limpiar, ect), incluso hay algunos barcos que enseñan a navegar.
  • Compartiendo gastos. Este sistema es el más común, sería lo más parecido al Blablacar. El capitán quiere realizar la travesía y necesita tripulación, él se encarga del material necesario para la travesía y, a parte, la tripulación junto con el capitán comparten gastos de comida, bebida, amarre, gasolina, aduanas, etc.
  • Gratis. Es posible encontrar barcos con todo ya comprado y listo para zarpar, tan solo necesitan alguna persona para hacer guardias, cocinar, etc.
  • Contratado. Hay veces que se necesita personal cualificado para la navegación ya sea porque el propietario todavía no sabe lo suficiente o porque el barco es muy grande. También los veleros que se dedican al charter contratan personal para la travesía, aunque en este caso ya suelen tenerlo resuelto un tiempo antes.

Hay que tener claro cómo quieres cruzarlo ya que es posible que recibas distintas ofertas. Aunque se tengan muchas ganas de vivir esta aventura, es mejor no avalanzarse a la primera propuesta, es conveniente reflexionarla y ver si realmente es lo que estás buscando. La travesía es larga y el espacio muy reducido, hay que saber con quien te embarcas y bajo qué condiciones. No hay que tener miedo a decir que no, es probable que salgan más oportunidades.

Seguridad

 

Una de las cosas más importantes en las travesías largas es la seguridad. Antes de embarcar se tiene que estar seguro de si está todo en regla, si las personas a bordo conocen la travesía, si la han hecho antes o es la primera vez, los años de navegación del capitán y si éste es capaz de solucionar cualquier imprevisto en mitad del mar, saber cómo conseguirá el parte meteorológico, el estado del barco, etc.

Cuando contactas con el capitán normalmente concertareis una entrevista para conoceros personalmente, este momento es el mejor para sacar estos temas. Una vez visites el barco puedes volver a insistir y revisar sutilmente cosas como: gps, radar, radio, número de chalecos salvavidas, radiobaliza en regla, bote salvavidas, si tiene embarcación de soporte, bomba de achique, saber cuando fue la última vez que pusieron el barco  en seco, saber qué camarote te asignan, si hay potabilizador, etc. Hay objetos como el gps, VHF, velas y algunos objetos específicos de cada barco que deberían tener por duplicado en caso de estos fallaran.

Como he comentado antes, no suele haber apenas problemas, siempre hay que estar pendiente del parte metereológico para evitar tormentas. Los grandes peligros a los que te puedes llegar a exponer son un hombre al agua, ser alcanzado por un carguero, chocar contra una ballena/container o un problema médico.

Evitar el hombre al agua es fácil, simplemente hay que tener sumo cuidado al andar por cubierta y, si es posible, no salir de noche fuera de la bañera. Con las guardias y el rádar se soluciona rápidamente el posible choque con cargueros u otros veleros.

En cuanto al choque con ballenas o containers (estos quedan semisumergidos, a unos 10cm de la superfície del agua), la posibilidad de dar con ellos es ínfima, hay que tener muy mala suerte para encontrar uno directamente por proa.

Sobre los problemas médicos, pueden ocurrir tanto en alta mar como en casa, solo que en alta mar tienen complicada solución. Apendicitis, dolor de muelas intenso, golpe en la cabeza, etc. No suele pasar, pero siempre hay alguna posibilidad.

Aunque la travesía sea tranquila, es conveniente preparar la “pánic bag”, una bolsa estanca que se tendrá siempre a mano desde el primer día de travesía al último. En caso de hundimiento del barco o cualquier problema similar, es lo primero que se coge para llevarlo al bote salvavida. En ella debería haber:

–       Bengalas (3 grandes, 2 pequeñas)

–       EPIRBS portables (categoría 2)

–       Radio cargada

–       GPS cargado mas pilas

–       Saco de dormir

–       Ropa abrigada, lo mejor un neopreno por persona

–       Medicinas personales si se necesitan

–       Botiquín pequeño

–       Cinta americana

–       Achicador (pueden ser botellas de plástico cortadas a mitad)

–       Linterna mas pilas

–       Cuchillo o navaja

–       Comida en seco y energética (frutos secos, barritas)

–       Agua (es preferible que ¼ de las botellas esté vacío, así flotarán en caso de caer al agua)

–       Cabos

–       Manta contra incendios

–       Crema solar

*** Es probable que pese bastante, así que es preferible si se ata a algo que flote como por ejemplo una defensa.

Y, para terminar, es recomendable tener una charla de seguridad antes de empezar el viaje. Que toda la tripulación sepa donde se encuentran los elementos de seguridad (chaleco salvavidas, bote salvavidas, extintores,…), qué hacer en caso de emergencia (hombre al agua, choque, vía de agua,…) y cómo utilizar la radio para pedir ayuda.

¡Suerte!

 

Arquitecta y patrona apasionada por los viajes de exploración y con gran curiosidad por el mundo del turismo y la aventura. Doy a conocer el mundo del viaje desde otra perspectiva, como proceso de autoconocimiento y reflexión en busca de un estilo de vida mejor; con la firme intención de motivar e inspirar a todos aquellos indecisos.
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