El barcostop es un término que comienza a escucharse cada vez más a menudo entre los viajeros. El nombre deriva del concepto de autostop, fruto de la unión de auto(coche) + stop nace el término barco + stop.  Como su nombre indica, se trata de viajar pidiendo transporte gratuito o a cambio de tu trabajo a los propietarios, en este caso de barcos en lugar de coches y por mar en lugar de carretera.

 

Barcostop

Trasladarse de un lugar a otro a bordo de un barco resulta sumamente atractivo. Hay multitud de razones que hacen que alguien se interese por el viaje en velero:
  • La inaccesibilidad, pues hay lugares en los que no hay ningún medio de transporte  y únicamente el velero es el que te permite llegar.
  • La aventura, viajar por mar implica cierta de sed de riesgo e inquietude por explorar.
  • La economía, puedes conseguir viajar gratis o colaborar con tu trabajo a bordo.
  • La ecológica, prefieres evitar el avión y viajar con el viento.
  • La experiencia, buscas vivir momentos diferentes.
Todo el que tenga una disposición activa, ganas de colaborar y, por supuesto, que no se maree fácilmente puede embarcarse y viajar en velero. El mar es un medio para muchos desconocido, hay que guardarle respeto. En la mayoría de travesías mostrará sus bondades, pero nunca hay que olvidar que también puede mostrarte su lado menos amable.
Mantenimiento en veleros
No es necesario tener experiencia náutica previa. La persona a cargo del velero te indicará cómo puedes ayudar y poco a poco irás aprendiendo lo necesario. Si no tienes ningún tipo de experiencia, siempre puedes colaborar al máximo en otros roles como el mantenimiento, la limpieza, la cocina y la logística (comprar, encargar, reservar,…).
Se puede llegar hacer barcostop en cualquier puerto del mundo, pero improbable encontrar velero si no sabes qué puerto es el más indicado y cuándo acudir. Al igual que el autoestop, es realmente aconsejable averiguar cuáles son los puntos candentes además de saber cuáles son las mejores temporadas.
En la mayoría de puertos la navegación es local, salen y vuelven los veleros el mismo día. Sin embargo, existen puertos principales en los que hay más movimiento, aquí es donde encontrarás veleros que hacen paradas en sus travesías. También hay que tener muy en cuenta la temporada, ya que viajar en velero está directamente relacionado con la meteorología.
Allende los mares en catamaran
Puedes encontrar todo tipos de barcos, pero la mayoría de los que aceptan tripulación no profesional y sin importar si tienes experiencia náutica son de alrededor de unos 30-50 pies (9-15 metros). Generalmente monocascos aunque cada vez hay más catamaranes que también aceptan tripulantes.
Se puede conseguir viajar en barcostop por un solo día hasta incluso semanas y meses. Hay veleros que viajan muy lentos y en un mismo país, van de puerto en puerto y se quedan disfrutando del nuevo destino. Otros cuyo objetivo es descubrir otro país con lo que generalmente la travesía suele durar unos días. Hay quien planea varios meses de navegación seguidos. Y también los hay quienes buscan tripulación para cruces oceánicos.
Navegando en Panama
Se han de sopesar fríamente las condiciones en las que te embarcas, no es lo mismo navegar un día que varias semanas seguidas. El mar es puede llegar a convertirse en un medio realmente inhóspito, el estilo de vida al vivir y viajar en velero puede resultar muy atractivo pero también tiene muchos contras, desaparece el confort que tienes en tierra, se convive en un espacio reducido las 24 horas y cuando las cosas funcionan, todo es maravilloso, pero cuando las cosas van mal, ya sea por la meteorología, falta de conexión entre la tripulación, cansancio, mareos, etc se puede convertir en una experiencia fatal.
Recomiendo siempre pensarlo dos veces antes de saltar en un velero, conocer el itinerario, roles a desempeñar, gastos, tipo de viaje, experiencia del capitán, dónde dormirás, hábitos de la tripulación, etc; pequeños detalles que pueden ayudar mucho si logras hablarlos de antemano para evitar malentendidos.
Barco para mantenimiento
Viajar en velero de forma completamente gratuita, a gastos pagados a cambio de trabajo, es posible pero no común. El mantenimiento de un barco es caro y viajar en él también. Generalmente el dueño suele plantear al menos compartir gastos de comida, bebida, diesel y tasas del puerto, dependen mucho del estilo de vida del capitán y el destino pero suelen rondar los 5-50 euros diarios. Además, muchos también exigen una contribución ya sea diaria, semanal o mensual, para ayudar con los gastos de mantenimiento del velero y quizá también para continuar con su estilo de vida, depende del tipo de barco pero puede variar de entre unos 100-500 euros semanales aproximadamente.
Atardecer navegando en velero
Cuando muchos piensan en un viaje en velero suena a caro e inaccesible, ya que lo que más popular son los viajes programados. Pero al viajar directamente con el propietario, el viaje es realmente barato y además se tiene la oportunidad de llegar a lugares a los que no podrías llegar de otra manera y además, con la satisfacción de hacerlo por ti mismo, explorando y compartiendo la aventura con alguien experimentado.
Si se hacen cuentas de cuánto costaría el alojamiento, el transporte, la comida más la experiencia (que es todo lo que brinda un velero) en cualquier viaje por tierra y se compara con lo que un propietario de manera individual te propone compartiendo los gastos del viaje e incluso ayudando con una contribución semanal, el viaje sale realmente económico. Compartes la aventura de quien te abre las puertas de su casa, su medio transporte y su sueño.
 
Viajar en velero
 
En cuanto a los destinos… todos los que puedas imaginar y ¡muchos que todavía ni has oído nombrar! El mapa se expande, y si ya cuesta elegir destino o travesía por tierra, imagina si además agregas el mar. Hay veleros viajando por todos los rincones, y gran parte de ellos están encantados de poder compartir su aventura.
Hay infinidad de diferentes travesías, por no hablar de que cada barco es distinto y más aún su propietario. Una experiencia en barcostop es irrepetible, cada una es única y siempre se aprende algo nuevo. ¿Ya lo has probado? ¿Quieres aportar algún consejo más?
Arquitecta y patrona apasionada por los viajes de exploración y con gran curiosidad por el mundo del turismo y la aventura. Doy a conocer el mundo del viaje desde otra perspectiva, como proceso de autoconocimiento y reflexión en busca de un estilo de vida mejor; con la firme intención de motivar e inspirar a todos aquellos indecisos.
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